Semana 3: otro jueves a las 7:00
De Shamrock a los Oshiyas: Lecciones de Cobos
Por: Sara María Malaver Rodríguez
“El ego es un enemigo” nunca había escuchado una frase tan cierta. Ryan Holiday, autor y columnista estadounidense, muestra una amplia explicación de cómo el ego puede llegar a ser un obstáculo para el éxito, de por qué podemos convertirnos en nuestros propios enemigos si desarrollamos ese sentido de superioridad. Cuando leí el título de su obra, el ego es el enemigo, automáticamente lo asocié con lo que Cobos había explicado en clase el jueves anterior, creo que no es necesario decir que una vez más estaba a las 7:00 de la mañana en el salón 101 del edificio B. Desde muy temprano ya había logrado captar mi atención con el famoso “sistema más, menos e igual". Esta interesante y útil propuesta hecha por el múltiple campeón de artes marciales mixtas, Frank Shamrock, aconsejaba que toda persona debía buscar oportunidades para interactuar con un mejor contrincante para aprender de él, con alguien no tan bueno para poder enseñarle, y con iguales para comparar capacidades. Shamrock fue considerado «La leyenda» y el mejor luchador de la década de los 90 y siendo el único luchador en consagrarse campeón mundial en cuatro organizaciones distintas. Y como no, supo utilizar al máximo su propio invento. Este deportista deja en evidencia lo importante que es aplicar este sistema en cualquier ámbito de la vida o al menos, en la que se necesite dominar alguna actividad complicada. El tema anterior salió a raíz de una muy buena bitácora hecha por Kiana, quien hizo replantearnos la realización de nuestros textos y así mismo haciendo que el profesor mencionara este sistema hecho por Shamrock.
Según Aldrin Velásquez, mánager en QuestionPro Latinoamérica, el sistema “minus, plus, equal” funciona de la siguiente manera: en el minus, donde enseñas a alguien que sabe menos que tú, refuerzas el conocimiento cuando orientas, repasas la información continuamente y la estructuración de esta para transmitirla de forma eficaz. Ahora, en el plus, aprender de alguien que sabe más que tú, trabajar con mentores y personas que conozcan más sobre el tema es lo más eficaz que se puede hacer, permite recorrer un camino derecho creado y sustentado. Por último, en equal, esto permitirá sentirte con más confianza a la hora de aprender y sentirse acompañado compartiendo puntos de vista particulares. Al leer lo anterior entendí el por qué Cobos quiso explicarnos esto. Kiana había hecho una muy buena bitácora y sin duda había logrado desanimar a algunos por ahí. Era evidente, la mayoría hizo caras de “¿qué hice mal y por qué toda mi bitácora?”. Cobos intervino automáticamente y nos mencionó este sistema, dándonos a entender el “plus”, pues siempre es bueno que exista alguien mejor que nosotros para explotar nuestras capacidades y así mismo nos rete. Por supuesto se logró.
Avanzó la clase y llegamos a un tema que vi hace años para realizar mi proyecto de grado en el colegio, los famosos enfoques cualitativo y cuantitativo. El académico estadounidense, John W. Creswell, afirma en su libro "Research Design: Qualitative, Quantitative, and Mixed Methods Approaches" que aquellos que participan en la forma de investigación cualitativa apoyan una forma de ver la investigación que honra un estilo inductivo, un enfoque en el significado individual y la importancia de representar la complejidad de una situación. Bien lo explicó el profesor en la clase, este enfoque va desde lo general a lo particular, son flexibles y pueden adaptarse a diferentes contextos y situaciones. Así mismo Creswell menciona que en la investigación cuantitativa tienen suposiciones sobre probar teorías de forma deductiva y ser capaces de generalizar y replicar los hallazgos.
Para complementar un poco estos enfoques, la revista científica Fonseca Journal of communication nombra algunos de los elementos básicos que deben tenerse en cuenta en el enfoque cuantitativo, como el marco teórico de referencia, identificar constructos relevantes dentro de una campo de estudio, utilizar instrumentos de medida que sean externos al investigador y de allí se analizan las relaciones de las variables. De igual modo, la socióloga Eumelia Galeano comparte cuatro asuntos esenciales para la metodología cualitativa. La lógica de los diseños, aplicaciones de este enfoque, los aspectos éticos y por último la calidad de la investigación.
A manera de ejemplo, Cobos nos mostró un video de National Geographic donde se evidencia en un experimento que se llevó a cabo sobre la presión social y nos demuestra que estamos programados para hacer parte de un grupo. Sí, esto explica el por qué todos decidimos hacer o imitar al otro. Siempre hemos necesitado ser aprobados o por lo menos pertenecer a un grupo determinado. Entendí como por conductas de una sola persona puede llegar a convertirse en la conducta de muchas, como en el video, cuando un grupo de personas empiezan a levantarse de sus sillas cada vez que suena un sonido particular, haciendo que una persona que no tenía idea de lo que estaba pasando, imitara los movimientos del resto. Y por cierto, el experimento es de carácter cuantitativo, por la forma en que se llevó a cabo.
La clase de Cobos siempre sorprende y he sacado la conclusión que es por los datos curiosos o “cocteleros” como les digo yo. Siempre los está tirando como si fueran dardos para engancharnos a todos . Por ejemplo, este jueves particularmente mencionó algo sobre unos guantes blancos en Japón. Un grupo de personas que usan guantes blancos y se encargan de empujar a la gente para “acomodarlos” en el metro. Pues bien, estas personas reciben el nombre de Oshiyas, en español, empujadores. Son responsables de acomodar al mayor número de pasajeros en los vagones. Su tarea es directa: impulsar y asegurar que las personas estén ubicadas adecuadamente hasta que las puertas se cierren. Y como lo mencionó el profe, se distinguen por usar guantes blancos. Al principio fue extraño pensar que existían personas que tan siquiera recibían un sueldo por hacer esto, pero en este mundo tan bizarro, todo es posible.
En fin, creo que ha sido de las clases más enriquecedoras y prácticas, bueno, solo hemos tenido tres, pero es mi favorita hasta el momento. Conocí un sistema de aprendizaje, hecho por un gran deportista, esta vez no hecho por un científico o algo parecido, sino por un campeón en artes marciales. Entendí por fin lo cuantitativo y lo cualitativo, que había odiado tanto en el colegio y descubrí un particular oficio del otro lado del planeta, que si me lo preguntan, sería un fracaso en transmilenio.
Esta vez me llevo con esta bitácora que hace poco empecé, que vivimos en un eterno aprendizaje, como lo dijo Cobos y que siempre es bueno que alguien nos supere. El ego, sin duda, es nuestro peor enemigo.
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